La Casa de Galicia en Madrid acoge la presentación de 'El Palomar', un proyecto para dinamizar lo rural a través de la arquitectura
La Casa de Galicia en Madrid acogió hoy, en el marco de la Semana Internacional de la Arquitectura 2026, la presentación del proyecto El Palomar, una iniciativa de la Fundación Roberto Rivas que propone utilizar la arquitectura, la recuperación del patrimonio y la innovación como herramientas para generar nuevas oportunidades en el medio rural.
El proyecto parte de la rehabilitación de una antigua casa de labranza, en la que se conservan la piedra y los elementos constructivos originales y se incorporan soluciones de alta eficiencia energética, como la aerotermia y los paneles solares. El espacio se concibe como un nodo de conexión con el territorio, el tejido empresarial y la sociedad, bajo principios de sostenibilidad, inclusión, estética e innovación aplicada.
Durante su intervención, el director de la Casa de Galicia en Madrid, Luis E. Ramos, destacó que El Palomar demuestra que “no se trata únicamente de rehabilitar un edificio, sino de utilizar la arquitectura como una herramienta para activar un territorio”. En este sentido, subrayó la importancia de recuperar el patrimonio y conservar la identidad al tiempo que se crean espacios para el emprendimiento, la innovación, el encuentro y el arraigo.
Ramos señaló que iniciativas como esta permiten abordar el futuro del medio rural desde una perspectiva basada no solo en la lucha contra la despoblación, sino también en la generación de oportunidades y nuevas formas de vivir, trabajar y emprender en los pueblos. El Palomar articula su actividad en torno a cuatro ejes: el fortalecimiento de la comunidad local, el fomento de las estancias y el arraigo rural, la puesta en valor de la cultura y el paisaje y la creación de una nueva narrativa sobre el futuro del medio rural.
El responsable de la institución agradeció a la Fundación Roberto Rivas que haya elegido la Casa de Galicia en Madrid para presentar este proyecto, destacando el papel de la sede institucional de la Xunta como “una ventana de Galicia en Madrid” y como punto de encuentro entre Galicia y el resto de España.