Hay comunidades que se visitan con guía turística y otras que se visitan con mapa gastronómico. Galicia pertenece, sin discusión, a la segunda categoría. Aquí el paisaje —Rías Baixas, Ribeira Sacra, Costa da Morte, el Camino de Santiago— no se entiende sin lo que hay en el plato, y viceversa: cada ría, cada valle de viñedo en bancal y cada pazo escondido tiene, a pocos metros, un gastrobar, restaurante, pastelería o casa de comidas que lo explica mejor que cualquier folleto.
Ahí es donde entra la Guía Repsol y su distintivo más ‘democrático’: el Solete. Frente a los Soles, reservados a la alta cocina, los Soletes premian la propuesta cotidiana, solvente y asequible, ese sitio que uno recomendaría a un amigo de paso. Galicia acumula ya 374 soletes activos, con una de las redes más tupidas de toda España, reforzada esta primavera de 2026 con 24 nuevas incorporaciones, y este verano con otras 17 más repartidas por las cuatro provincias. Ese dato, por sí solo, dibuja un itinerario: se puede recorrer Galicia entera parando únicamente en locales con solete y no repetir paisaje, ni sabor, en ningún tramo del camino.
A Continuación proponemos un completo recorrido circular para disfrutar de los rincones más especiales de Galicia y conocer los nuevos soletes gallegos de 2026. Comenzamos...
A Coruña
Iniciamos nuestro recorrido en Sarria, el célebre kilómetro 112 del Camino Francés y punto de partida para los peregrinos que quieren obtener la Compostela. En pleno centro de la villa, en la rúa Porvir, emerge La Salina (rúa Porvir, 46), un vibrante espacio que con apenas un año de vida ya luce el solete de la Guía Repsol desde la pasada primavera. Este rincón equilibra con maestría el concepto de colmado gourmet y tapería, ofreciendo desde reconfortantes desayunos hasta platos tradicionales y conservas selectas, por lo que pronto se ha convertido en un must para muchos peregrinos y lugareños.
Y ya que estamos en el Camino Francés vamos a continuar recorriéndolo en dirección a Santiago, porque a solo 40 km de la meta llegamos a Arzúa, conocida por ser la cuna del famoso queso Arzúa-Ulloa (D.O.P.), y por ser punto de confluencia de los peregrinos que transitan por del Camino Francés y los que lo hacen por el Camino del Norte y por el Primitivo. Allí lucen con fuerza dos soletes desde este verano: Casa Brandariz, en la vecina parroquia de Dombodán, es un restaurante de cocina tradicional de una casa rural cuya edificación original data nada menos que de 1523, y que integra la Red Europea de Patrimonio Gastronómico; y Fonte do Picho (rúa O Pazo), otro restaurante de cocina de raíz gallega que trabaja el concepto “de la huerta a la mesa”, y que también está en un histórico hotel rural, el Pazo Santa María. Ambos funcionan exclusivamente bajo reserva.
Dicen las malas lenguas que en Santiago llueve mucho, pero lo cierto es que desde esta primavera lucen en la ciudad nada menos que 8 nuevos soletes, por lo que siguiendo su resplandor, allí no vamos... A pocos pasos del casco histórico, entre la piedra milenaria y el bullicio de los peregrinos recien llegados, conviven 3 de ellos: Eiquí Café (rúa San Pedro, 13), una íntima y acogedora cafetería de especialidad, apreciada por la variedad y calidad de sus cafés y por sus bizcochos y tartas caseras; Flaco (rua Concepción Arenal, 8), una hamburgueseria premium impulsada por el laureado Gonzalo Pose, creador de Argentinos Burguer, y Nömada Café, (rúa Espiñeira, 2), un local de fusión de cocina árabe-marroquí y brunch occidentales que ofrece desayunos y meriendas en los que conviven con éxito ambos conceptos.
A estas tres nuevas paradas santiaguesas hay que sumar otros 5 soletes más añadidos de la mano de personajes famosos que se han animado a ‘descubrirnos’ sus lugares favoritos para reponer fuerzas o saciar el apetito: La Flor (rúa das Casas Reáis, 5), es un local de marcado ambiente cultural que combina a la perfección su perfil de cafetería bohemia por el día con el de bar de copas y cenas por la noche, con una carta de cocina gallega de fusión; O Dezaseis (rúa San Pedro, 16), uno de los restaurantes tradicionales de cocina gallega más emblemáticos y queridos de la ciudad, con el pulpo a la brasa como plato estrella por aclamación; Pub Atlántico (rúa Fonte de San Miguel, 9), una de las coctelerías de mayor arraigo de la zona monumental de Santiago, especializados en cócteles de autor; Pulpería A D’María (rúa Fontiñas, 82)j, emblemática pulpería de tradición familiar consagrada en O Carballiño, “capital mundial del pulpo”, y Terraza Xardín Costa Vella (rúa Porta da Pena, 17), es una de las cafetería más fotografiadas de Santaigo, y es conocida con el sobrenombre de Xardín das Delicias por atesorar un frondoso jardín oculto tras los muros medievales de un hotel con encanto, que funciona como un oásis de calma en medio del bullicioso casco urbano. Su línea gastronómica está definida por la chef Lucía Freitas, estrella Michelín.
Muy cerca de Santiago, a escasos 20 minutos en coche en dirección a la ría de Noia (la más cercana a la capital), nos encontramos con un nuevo solete desde esta primavera, se trata de un moderno restobar con una filosofía sin prisas y una cocina gallega de vistosos emplatados. Onde Keiras (rúa Rueiro, 5) es su amable nombre y está en Ames-Bertamiráns. Y algo más al oeste, ya tocando el mar, llegamos a Noia, donde está el siguiente nuevo solete, aunque viejo conocido del lugar, ya que el restaurante Ferrador (rúa Costa do Ferrador, 11), ocupa un atractivo local rústico que en sus orígenes funcionó como establo. Son especialmente alabadas sus filloas rellenas de marisco. Está regentado desde el año 1900 por una conocida saga de taberneros de O Carballiño.
Continuamos nuestro viaje por la costa coruñesa hacie el norte, y nos adentramos en territorio salvaje, en la mítica Costa da Morte, que recibe su nombre por los cientos de naufragios acontecidos en sus bravías aguas, y que hoy constituye uno de los destinos turísticos más auténticos y cotizados del norte de España. Allí reluce desde este verano un suculento y longevo solete, A Casa da Crega (rúa Caldebarcos, 155), uno de los templos gastronómicos más recomendados de la comarca, con muchos platos aclamados entre los que destaca su arroz con bogavante. Ubicado en la pequeña localidad de Caldebarcos, muy cerca de la inmensa y paradisíaca playa de Carnota, el arenal más grande de Galicia.
Más al Norte y también tocando el mar, en pleno centro de A Coruña, ciudad que alberga el faro en funcionamiento más antiguo del mundo (la Torre de Hércules), brota un nuevo solete primaveral, La Bombilla (rúa Torreiro, 6), un histórico y popular bar con nombre de faro doméstico que sirve generosas tapas tradicionales a buen precio. Y sin salir de la ciudad herculina, desde este verano contamos con otro solete, el Kohlanta (Praza Colmenara, 7), un restaurante asiático de cuidado diseño que propone una interesante fusión urbana con recetas callejeras tradicionales de Tailandia, Vietnam, Indonesia, Filipinas y Corea.
Siguiendo por la costa, más al norte, en Ferrol, entre los muros de la ciudad departamental, otro solete de primavera, O Bacoriño (rúa San Francisco, 28), un emblemático mesón y taberna tradicional que recibe con reparadores caldos y deliciosas raciones a quien anda explorando la arquitectura militar de la ciudad. Y sin abandonar la villa podemos visitar 3 nuevos soletes desde este verano: el restaurante Alfonso (rúa Chile, 12), gran referente de la gastronomía ferrolana por su cocina tradicional de mercado, de producto local gallego; el mesón O Galo (rúa de Maria, 104), uno de los restaurantes de cocina tradicional gallega mejor valorados por los locales por su propuesta gastronómica honesta y sin artificios, y el Café Avenida (Praza de España, 28), un clásico fundado en 1951, y uno de los grandes referentes hosteleros de Ferrol, famoso por sus elogiados churros con chocolate.
Continuando más hacia el norte llegamos a la ría que prologa los acantilados sobre el mar más altos de Europa continental, con los 613 metros de caída de Vixía de Herbeira, en la Serra da Capelada. Se trata de la Ría de Cedeira, cuya villa cuenta desde este verano con un solete resplandeciente: O Chiringo da Magdalena, en la playa del mismo nombre, que se ha convertido en un lugar de culto y no tanto por sus viandas, sino gracias a su excelente fusión de ocio playero, atardeceres espectaculares y una de las mejores programaciones de música indie y conciertos en directo de las Rías Altas.
Lugo
Y como más al norte no podemos subir porque ya todo es mar hasta la costa de Irlanda, continuamos hacie el Este por la Mariñas Lucense, y antes de llegar a la famosa Playa de Las Catedrales, descendemos hacia el interior y llegamos a Mondoñedo, famosa por su rica Tarta de Mondoñedo (el dulce barroco, según Álvaro Cunqueiro), su catedral y por haber sido una de las 7 capitales del antiguo Reino de Galicia. Allí encontramos un nuevo solete desde la primavera, el Faragullas (Praza da Catedrdal, 1), pastelería artesanal gallega muy apreciada entre los peregrinos del Camino del Norte y no precisamente por estar situada frente a la misma catedral, sino por sus espectaculares desayunos, brunches, pizzas y sus tartas de queso.
Continuando hacia el interior de la provincia de Lugo, aunque zigzagueando en nuestro itinerario al encuentro de soletes, llegamos a Vilalba, capital de la llamada Terra Chá (Tierra Llana) y parada obligada del Camino del Norte, donde decubrir otro surgido en primavera: Ebos (rúa Campo de Puente, 65), una acogedora cafetería y obrador artesanal en pleno corazón de la ciudad, que practica una repostería con ingredientes ecológicos y saludables.
Y seguimos por el interior hacia el sur para llegar a la capital de provincia, Lugo (la famosa Lucus Augusti), protegida por la única muralla romana del mundo que conserva íntegro todo su perímetro, de más de 2,2 km. Allí nos espera Rámón (rúa Doutor Castro, 8), emblemática pastelería tradicional ubicada en el casco histórico, que destaca por servir sus chocolates, cafés e infusiones en piezas de la icónica cerámica de sargadelos.
Y seguimos en zigzag hacia el sur de la provincia y nos adentramos en la Ribeira Sacra, tierra de la viticultura heróica, magestuosos santuarios románicos y los impresionantes cañones del rio Sil. Allí nos acercamos a Monforte de Lemos para conocer, además de su aclamado Museo del Ferrocarril, su judería y el Monasterio de Nuestra Señora de Antigua (el Escorial gallego), un nuevo solete: el Trespés (rúa Antonio Méndez Casal, 1) espacio enogastronómico que combina la cocina tradicional de mercado gallega con innovadores toques de autor, ubicado en un paraje idílico, en pleno centro histórico junto al puente romano sobre el rio Cabe.
Y si continuamos hacia el Este y subimos a la montaña, llegamos a Navia de Suarna, en la Sierra de Os Ancares, Reserva de la Biosfera y tierra de las Pallozas, para conocer un solete un poco apartado de todo, el Caserío Meiroi recompensa un restaurante alojado en un antiguo caserío de piedra que ofrece productos de su propia ganadería y huerta de producción 100% ecológica.
Ourense
Dejamos la montaña y la provincia de Lugo para sumergirnos en el valle hasta alcanzar la capital termal de Galcia, Ourense, ciudad de As Burgas, termas ligadas a la fundación romana de la ciudad. Alli nos encontramos Toxo Gastro (rúa Valle Inclán, 9) moderno bar de tapas y restaurante con una divertida propuesta de fusión que combina los productos de mercado local con la cocina internacional.
Muy cerca de Ourense hacia el sur llegamos a Allariz, una de las villas medievales más hermosas y mejor conservadas de Galicia, declarada Conjunto Histórico Artístico en 1971. Podremos disfrutar del solete Casa Pepiña (rúa Vilanova, 1) restaurante y casa de comidas tradicional que defiende la excelencia de la gastronomía rural con un producto local de calidad y bien elaborado.
De Allaríz nos vamos hacia el sureste, casi en el límite oriental de Galicia, para llegar a A Gudiña, punto estratégico de altos contrates geográficos en la zona de alta montaña de la provincia, para conocer El Churrasco de Oro (rúa Corredoira, 2) legendario y concurrido restaurante de carretera, en la Vía de la Plata, de carnes excelsas hechas a la leña, raciones abundantes y precios de época.
Volviendo hacia el oeste nos adentramos en la vitivinícola comarca de O Ribeiro y nos detenemos en la localidad de Toén, a sólo 10 minutos en coche de la ciudad de Ourense, para conocer a su nuevo solete, Mexicano en Brasas (Estrada As Arias, 11), que es la prueba palpable de que la cocina gallega también sabe mestizarse sin temblarle el pulso, combinando la churrasquería tradicional gallega con la auténtica cocina mexicana casera.
Y seguimos hacia el Oeste hasta Ribadavia, corazón de la denominación de origen Ribeiro que alberga un impresionante conjunto medieval con una de las juderías históricas mejor conservadas del país. Allí nos detenemos en O Birrán (Praza da Madalena, 8), gastrobar que combina las tapas de la cocina tradicional gallega con toques innovadores y disruptivos, destacando su pulpo con queso de tetilla fundido.
Pontevedra
Dejamos ya la provincia de Ourense y nos adentramos en Pontevedra, acercándonos al mar, aún en el interior, llegamos a Soutomaior, que alberga uno de los castillos medievales mejor conservados de Galicia en el que podremos disfrutar además de uno de los jardines de camelias más valiosos de Europa, con ejemplares centenarios de muy diversas variedades. Muy cerca, en la localidad de Arcade descubrimos el Trece Gastrobar (Avenida de Castelao, 4), un nuevo solete con solo un año de funcionamiento que fusiona de manera divertida la cocina europea r asiática con el producto gallego de mercado.
Aprovechando la proximidad nos detenemos en la gran urbe, en Vigo, que nos deslumbra cada año con sus luces navideñas, y desde esta primavera con su nuevo solete María Manuela (Praza de Compostela, 31), Tapería Vinoteca cercana del puerto deportivo, que fusiona la cocina mediterránea con la atlántica tradicional, aplicando innovaciones de autor orientado al tapeo.
Sin alejarnos de Vigo alcanzamos la localidad de Pazos de Borbén para conocer su primaveral solete para los amantes de la carne: La renovadora (Lugar A Fraga do Rei, 3), asador rústico y contemporáneo que ofrece todo tipo de carnes a la brasa.
Cambiando de ría, nos acercamos a la capital hasta el interior de la ría de Pontevedra y llegamos a Poio, muy cerca de la mágica villa de Combarro, la de los hórreos pegados al mar. En Poio, además de su Monasterio podremos disfrutar de un nuevo solete de cocina diseñada por un un viejo conocido chef, La Taberna de Pepe Solla (Avenida Sineiro, 7), espacio gastronómico rompedor y desenfadado anexo al emblemático restaurante de alta cocina Casa Solla, estrella Michelín.
Continuando por la ribera sur de la Ría de Pontevedra llegamos a la villa marinera de Bueu, en la paradisíaca península de O Morrazo, con las playas salvajes más impresionantes de las Rías Baixas. Allí emerge un nuevo solete, Loureiro (Avenida Loureiro, 13), una de las marisquerías y casa de comidas con unos espectaculares salones con cristaleras sobre la misma playa de Loureiro.
Transitando a la siguiente ría, paramos en Meaño, al norte del popular Sanxenxo, para conocer nuestro siguiente solete, Caralludo by Chuchi (Aldea de Abaixo, 10), restaurante con una cocina con una imaginación derbordante que combina la gastronomía tradicional con sutiles toques creativos de cocina internacional.
Y ya en la Ría de Arousa nos detenemos en O Grove, que da acceso a la Isla de A Toxa y es popularmente conocido por y por su gran feria del marisco, que celebra religiosamente cada mes de octubre sin falta. Allí, a falta de una, podemos disfrutar de dos soletes estrenados este año: Senllerio (rúa Platería, 57) innovador restaurante de fusión asiática con guiños atlánticos, en una oda al producto autóctono gallego, y Taberna Crus (Paseo Lordelo, 61), pequeño, sencillo y encantador restaurante marinero, con trato muy cercano y servicio rápido e increíbles vistas a la ría.
Si ascendemos por la Ría de Arousa, en el corazón de las Rías Baixas, llegaremo a un largo puente que se adentra en la ría hasta para llegar a la Illa de Arousa, donde está nuestro nuevo solete, O Triskel (rúa Torre, 1), restaurante tradicional y casa de comidas que ofrece marisco fresquísimo, raciones caseras abundantes y arroces espectaculares.
Y para concluir este riquísimo y soleado recorrido circular por Galicia, llegamos al norte de la Ría de Arousa, la parte más desconocida pero no por ello menos bella, y nos detenemos en Boiro, en la Península do Barbanza, regresando a la provincia de A Coruña, donde iniciamos la ruta. Allí está su nuevo solete Pancomido (rúa Robustiano Pérez del Río, 6), pastelería, cafetería gourmet y obrador artesanal que ofrece unos deliciosos brunches y desayunos artesanales, entre los que destacan sus tortitas esponjosas y smoothies refrescantes.